A Male
He de desgarrar el velo del tiempo
que te envuelve
Esperar
con la paciencia de un acantilado
la primera espada del sol que corta
en el horizonte
el amanecer de unos ojos embalsamados.
He velado tu sueño junto a mis armas
y mis heridas
mi respiración
y tu respiración
que fueron un brillo en una guerra de cien años
donde cabalga una silueta no de niña
no de ángel
triunfante hacia el Leteo donde la espera
en el centro helado
un beso.
Si escuchas en la noche honda
un estruendo como de un dios irritado
por la traición
no lo dudes
es el sonido esencial y milenario
de tu piel de espejos hecha añicos en mi piel.
sábado, 23 de agosto de 2008
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